miércoles, 14 de marzo de 2012

Área de competencia.


A veces vas por la vida creyendo que estás despierto, y de pronto pasa algo inesperado, algo que te sacude, algo que te despierta. ¿Hay algo capaz de despertarnos del sueño más profundo, que es dormir despiertos?. Es paradógico, pero creo que no hay mejor despertador... que un sueño.
Cuando eres chico, tienes algo muy claro, tu juguete preferido, es tuyo. Si ves que alguien lo quiere, sin dudarlo dices, es mío. Defiendes con uñas y dientes lo tuyo, tu juguete, tu lugar, tu novio, pero siempre aparece alguien que viene a disputartelo. Puede ser una persona o incluso el recuerdo de otra persona, donde había dos ahora hay tres, y ya estás en una competencia.
La competencia tiene mala prensa, creemos que ser competitivo es un defecto, nunca una virtud, ¿Pero no es cuándo no tenemos competencia cuando dejamos de crecer?.
El problema de la competencia -creo yo- es la falsa creencia  que para que alguien gane, otro tiene que perder, para que alguien exista, otro tiene que desaparecer.
Olvidarte que nada es tuyo y que todo lo puedes perder, te puede dormir... se necesita un buen sueño para despertarse. Se necesita un buen competidor para mantenerse despiertos, y crecer. Y no hace falta que otro pierda, la verdadera competencia es cuando todos de alguna manera ganan algo, no hay garantía de que el sueño vaya a cumplirse, eso te hace esforzarte para ser mejor, para que elegirse sea de cada día. De lo que sí hay garantía... es que si aspiras a ser mejor, no hay manera de que no lo seas.

La llave de tus recuerdos.










Solo llora quien se ahoga en recuerdos, leí en un libro. Llorar es un defecto, una debilidad. Y entonces, ¿porqué lloro?, ¿En qué recuerdos me estoy ahogando?. Siento que lloro por recuerdos que no recuerdo. Como que hubiera un mundo que alguna vez fue mio. 
A veces escucho una palabra o veo una cara y tengo una sensación rara, como si esa cara o esa palabra me llevaran a otro lugar, a otro tiempo. 
Es como si en mi alma, hubiera un gran muro que encierra otro mundo, a otra yo, otra historia por descubrir, y eso me da miedo. Me da miedo abrir esa compuerta, me da miedo lo que puedo encontrar del otro lado del muro.  Los recuerdos no se pueden matar, ni tampoco esconder, solo se pueden olvidar. ¿Pero cómo olvidarme de algo que ni siquiera recuerdo? Eso siento, como si me hubiera olvidado de quien soy realmente, como si viviera en una mentira, como si no fuera quien creo que soy.  Uno anda feliz por la vida creyendo saber quién es, y de pronto una llave, una simple llave te abre la puerta a un mundo desconocido.  
Solo sabiendo quien fuiste puedes saber quién eres. 

¿Es posible que uno haya sido alguien distinto sin recordarlo? ¿Es posible ser alguien distinto al que crees que eres?

Los recuerdos son como la historia, la escriben los que ganan ¿Qué recuerdos ganaron en mi historia? ¿Quién escribió mi historia? Es muy importante saber quién eres. Y yo sé muy bien quien soy.


                                                                                                 

sábado, 18 de febrero de 2012

This is love.









Un dia me preguntaron si estaba enamorada. No supe responder. Porque todo depende del concepto que tengas de estar enamorada. Si para ti estar enamorada significa pasar todos los dias con tu chico, caminar de su mano, recibir un mensaje a las 5 de la mañana con un 'te amo', ir al cine juntos, o sentarte en un banco durante horas, escribir su inicial y la tuya dentro de un corazon...Si estar enamorada es eso; no, no lo estoy.
Pero si para ti estar enamorada significa amarlo mas que a nadie, ser feliz solo por verlo sonreir, echarlo de menos toda la semana y desear que llege el fin de semana para verlo 5 minutos y igual con suerte, me susurra un "hola" acompañado de una sonrisa. Pensar en él dia y noche, soñar con el, mirarlo desde lejos sin que se de cuenta. Correr detras de el para poder preguntarle que tal esta. Mandarle un mensaje cada 5 meses y que me entren taquicardias al recibir su respuesta. Ver sus fotos continuamente, leer sus comentarios, escuchar sus canciones para sentirlo cerca. Sufrir cuando lo veo con otra. Llorar al descubrir que no significo nada para el. Escribirle miles de tablones a pesar de que no los lea. Conocer sus virtudes y defectos de pe a pa, y amarlo con todos ellos. Pensarme conversaciones para no quedar en ridiculo. Recordar cada dia junto a él como el recuerdo mas bonito. Planear un futuro junto a él. Saber que no hay persona mas guapa que él. Y entender que pase lo que pase siempre será lo mas importante de mi vida. Si para ti estar enamorada significa esto; si, lo estoy. 

jueves, 2 de febrero de 2012

A pesar de todo.

Nunca estábamos de acuerdo en absolutamente nada, si yo decía blanco tu decías negro. Si yo me decidía tú te echabas para atrás. Nunca conocimos un punto medio, o nos queríamos a más no poder, o no queríamos ni vernos. Éramos incomprensibles para el resto de la gente, éramos como esos bichos raros que nadie comprende. Casi nunca tuvimos días buenos, pero cuando los tuvimos los supimos aprovechar. Y a pesar de los malos momentos tú me enseñaste a disfrutar de cada etapa de la vida, me enseñaste a valorar los buenos momentos, las sonrisas, las palabras de aliento. Me enseñaste a levantarme después de cada caída, me enseñaste a sonreírle a la vida y a buscarle un lado bueno a todo. Pero ahora, tú no estás y no encuentro motivos por los que alegrarme de ello pero, a pesar de no encontrarlos prometo no venirme a bajo ¿Sabes por qué? Porque cuando piense en ti, voy a sonreír como cuando estaba contigo, cuando sienta que me faltes buscarte tus cartas y en el fondo será como si nunca te hubieras ido.



Basta.

No quiero hablar de amor, ni de esos cuentos de ciencia ficción. Entre nosotros no hubo más sentimientos que el dolor de una traición. ¿De qué me intentas convencer? Ya no está de nuestra parte el ayer, ni los viejos tópicos de "siempre seré fiel". Nuestra relación era de papel, con miles de excusas que nos sujetaban y al final tuvieron que caer.
Pero que no nos engañen, las malas rachas no nos hará invencibles, las terceras personas a veces quiebran nuestra suerte. La llama se apaga, se extingue, se va y no vuelve. Las miradas, las que antes se hablaban, ya no dicen nada. El amargo fracaso de una historia estancada. Y día tras día, el rosa se convierte en sonrisas rotas. El aire quema, aunque no se nota. La almohada oye como te desahogas y la ausencia pesa más cada hora.
Yo no soy distinta, ahora formo parte de la lista. De las de corazones rotos y almas quebradizas. Tú, tú no eres diferente, eres otro artista, intentando viajar en primera clase para acabar en turista.