Que no necesito miles de días para darme cuenta, que no soy como mucha
gente piensa, que muchas cosas también me afectan y que no todo me da
igual. Que no tengo el corazón de piedra y que no soy pasiva
totalmente. No puedo alargar momentos felices, ya que no puedo hacer
cosas imposibles. A mí también me cuesta enfrentarme con el día a día, y
sonreír siempre. También me dejo llevar por el corazón muchas veces
pero pierdo la razón con mis tonterías. También tengo mis caprichos como
los demás, y también me gustaría ser capaz de decir ciertas cosas... Pero
lo más importante es que las cubro detrás de una sonrisa para no
fastidiarme aún más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario